Actualmente experimentamos una serie de cambios en la estructura de nuestra sociedad y economía, que han sido parcialmente resultado de la pandemia global de COVID-19, aunque existen también otros factores.
La veloz propagación de este virus por todos los rincones del mundo causó pánico y conmoción en la sociedad, ya que se expandió información fragmentada y, en casos, alterada por los medios; esto llevó a las personas a reaccionar de manera repentina, tomando decisiones drásticas para protegerse ante la posible amenaza de contagio.
Tras declararse el estado de cuarentena hace un par de semanas, millones de personas en la mayor parte del mundo se vieron obligadas a resguardarse en sus hogares por un tiempo indefinido. Al no haber quien acuda a los negocios y consuma en productos y servicios, éstos comenzaron a sufrir, lo cual desembocó en una recesión en la economía mundial.
Cómo funciona la recesión económica
A pesar de todo lo que se ha dicho en los medios, la recesión económica no es más que un periodo de corrección en las finanzas, que ayuda a los inversionistas (al igual que a las personas en general) a reflexionar sobre los errores financieros realizados en los últimos años y a redisponer de su capital, depositándolo en modelos de inversión más rentables.
Las recesiones son parte de los ciclos económicos y son algo natural. Si bien éstos son periodos difíciles para todo quien dependa de sus propios ingresos para sostenerse, no hay por qué caer en el miedo y la desesperación.
Piensa en formas de adaptarte a las nuevas necesidades del mercado. ¿Puedes seguir ofreciendo tus servicios a distancia? Quizás te dediques a la venta de algún producto, ¿por qué no ofrecer el servicio de entrega a domicilio? Recuerda que éste es sólo un corto periodo dentro de un ciclo y que, por naturaleza, tendrá que terminar y dar paso a otro.
Aprovecha este tiempo para trabajar en estabilizar tu economía, creando un plan de acción financiero y solidificando tu patrimonio, de forma que puedas permanecer a salvo de la inestabilidad financiera. Comienza a considerar modelos de inversión que te permitan mantener tu capital en un lugar seguro y además te ofrezcan un excelente retorno de inversión.
Cómo invertir inteligentemente durante la recesión
Para comenzar a crecer tu patrimonio, debes tomar en cuenta todas las opciones de inversión disponibles. Específicamente en tiempos de crisis, querrás elegir modelos de inversión poco volátiles y de gran estabilidad en cuanto a su valor.
Este tipo de modelos harán posible que tus finanzas se mantengan a flote, ya que no se verán afectados por las fluctuaciones económicas, como lo haría, por ejemplo, una acción en una empresa.
La bolsa de valores es poco estable, ya que el valor de una acción depende del desempeño del proyecto en el que se invierte, convirtiendo a este mercado en el menos seguro en momentos de incertidumbre.
Lo ideal sería buscar vehículos de inversión cuyo valor no dependa de ningún factor externo, sino de sus características propias. Una de las opciones más seguras es el mercado inmobiliario.
Ya sea que inviertas en un terreno, hogar u otro tipo de propiedad, puedes tener por seguro que el valor de éstos se mantendrá sólido ante cualquier inconveniente e incluso aumentará al terminar la recesión, una vez que la economía vuelva a estabilizarse.
Los bienes raíces son la opción más certera para invertir y obtener el mayor rendimiento posible de tu capital.
Conclusión
Para evitar vernos afectados por los efectos de la recesión económica, la manera más inteligente de reaccionar es informándonos sobre lo que ésta representa; de dónde vino, cómo funciona y cuáles son las estrategias más adecuadas para salir adelante de ella sin repercusiones en nuestro bienestar económico.
Una de las opciones más viables es la construcción de un patrimonio sólido que impida que la falta de ingresos o las escasas oportunidades de trabajo te afecten a largo plazo. Para hacerlo, recomendamos invertir en modelos seguros y estables, que no dependan de nada ni nadie para mantener su valor.
El mejor modelo de inversión en tiempos de incertidumbre son los bienes raíces, ya que no sólo permanecen firmes en su valor, sino que logran aumentarlo ante las fluctuaciones del mercado.